Los jueces deben revisar las faltas graves estipuladas en el contrato y el reglamento interno. También en la convención, pacto colectivo o fallo arbitral. Esto es necesario si se despide a un trabajador por haber cometido alguna de esas faltas.
Esta revisión se da si el despedido presenta demanda ante la justicia para cuestionar su salida. La decisión del juez debe confirmar o negar la gravedad del comportamiento atribuido al ex trabajador.
Si el juez decide que no hay gravedad en la conducta, entonces no existe la razón para justificar el despido. Desaparece el ingrediente que permitió el despido con justa causa. Debe ordenar a la empresa el pago de la indemnización. La ley establece esta indemnización en favor del trabajador en los despidos sin justa causa.
El juez evalúa la gravedad de los hechos. Se apoya en las obligaciones que tiene todo trabajador. También considera las prohibiciones manifestadas en el código sustantivo del trabajo. Además, se apoya en todos los elementos probatorios presentados dentro del proceso judicial.
Los jueces investigan estas faltas graves en detalle. Ellos quieren evitar la afectación de los derechos sociales del trabajador. Estos derechos están protegidos en la constitución con la categoría de derechos fundamentales.
Esta postura de la justicia ha sido reciente. Hasta hace menos de un año, la empresa podía calificar una conducta como grave. Esto bastaba para librar al juez de su revisión.